Los menores, de entre 6 y 11 años, eran llevados a Pakistán por cuatro talibanes que fueron detenidos. Sus familiares fueron engañados por los terroristas.
La operación se realizó en la provincia oriental de Kunar, fronteriza con Pakistán, aseguró a la prensa en Kabul Sediq Sediqi, portavoz del Ministerio del Interior. Cuatro talibanes que debían hacer pasar la frontera a los niños han sido detenidos, añadió.
Los niños estaban destinados a sufrir un “lavado de cerebro” y “preparados para ser suicidas contra las tropas afganas e internacionales en Afganistán”, explicó Sadiqi en conferencia de prensa.
Sus familiares, a quienes fueron devueltos, habían sido “engañados por los terroristas”, quienes “habían prometido enviarlos a Pakistán para que estudiaran en madrasas (escuelas religiosas)”, refirió.
Los atentados suicidas, a menudo perpetrados por hombres muy jóvenes, incluso por adolescentes, son un arma muy utilizada por los talibanes afganos, al igual que por los talibanes paquistaníes en su propio país.